X
This website uses third-party cookies so that you can enjoy the best possible user experience. If you continue to use this website we will assume that you accept their use. You can change your settings or obtain more information here.
La sorpresa del flâneur
David Bravo Bordas, 2011
Lecciones del Premio Europeo del Espacio Público Urbano
Un parlamento abandonado, un vertedero, una torre de vigía, una biblioteca, un pabellón teatral, un huerto, los bajos de una autopista, un palacio de ópera, un núcleo de ascensores, unas casetas de pescadores... Con toda seguridad no son exactamente éstos los escenarios que el flâneur decimonónico que todos llevamos dentro hubiera esperado encontrar entre las obras premiadas y mencionadas a lo largo de las seis ediciones del Premio Europeo del Espacio Público Urbano. La plaza, la calle, el paseo o el parque son tipologías clásicas, casi canónicas, que nos resultan mucho más inmediatas a la idea de espacio público urbano. Reúnen condiciones que, a primera vista, parecen necesarias y suficientes para representarla. Ante todo, son vacíos urbanos, discontinuidades excepcionales de la masa edificada. Al imaginar una ciudad sin plazas ni calles y, por lo tanto, sin fachadas, ni puertas, ni ventanas, nos percatamos de la indispensabilidad topológica de estos intersticios. Definen los límites geométricos de la propiedad privada, la ordenan y la vertebran, la conectan a los flujos de personas, mercancías e información y permiten que reciba sol y ventilación o que expulse sus residuos. Estas funciones vitales hacen que los espacios públicos arquetípicos estén descubiertos, que se desarrollen sobre el plano del suelo, que sean universalmente accesibles y que tengan titularidad indiscutiblemente pública.

Ahora bien, al ponernos a hurgar un poco en el concepto de espacio público, nos damos cuenta de que resulta imposible fijarlo en tipologías formales determinadas. ¿Qué le sucede, por ejemplo, a la canónica plaza cuando hay toque de queda? Sus propiedades físicas y geométricas no se ven en absoluto alteradas, pero nadie dudaría en negar su condición de espacio público. A pesar de lo que su nombre parece indicar, el espacio público no es un marco geométrico, cartesiano y objetivo, ni siquiera un continente físico, material y tangible. Es un lugar subjetivo, cargado de contenido político, que implica urbanidad, es decir, que está definido por el hecho de convivir en comunidad y, por lo tanto, por la conciencia del nosotros y por el respeto al otro. Es, como la democracia, algo frágil e intangible, que tiene lugar de forma intermitente. Y, del mismo modo que el parlamento no es la democracia, la plaza no es el espacio público; en realidad, ambos residen en la conciencia cívica de los ciudadanos.

Esta contingencia, esta autonomía respecto a la forma, explica que en nuestras ciudades se produzca continuamente una escisión entre la urbs −el hardware, el soporte físico continente− y la civitas −el software, el acontecimiento contenido−. El espacio público es un acontecimiento dinámico e inestable que se propaga y se contrae, que gana y pierde intensidad. Su intermitencia hace necesaria una permanente reconquista de espacios ya urbanizados que han perdido su urbanidad. Entre los resultados del Premio hay también intervenciones en plazas, parques y paseos, escenarios que responden a los patrones clásicos de espacio público. Pero no están allí por la tipología de sus escenarios, antes banales y sin atributos, desprovistos del sentido de urbanidad y desactivados como espacios públicos. Están por las valencias y los significados que los han reconquistado.

Sin moverse de lugar, la plaza del barrio de Barking, en Londres1 , adquirió la centralidad de una plaza mayor a través de la excentricidad aportada por una serie de elementos eclécticos y pintorescos que le guiñan el ojo al imaginario colectivo. Sin ninguna alteración de sus proporciones, la plaza de los Héroes del Gueto de Cracovia2 dejó de ser un espacio ofensivamente indiferente a su funesto pasado para convertirse en un lugar reconocible que narra poéticamente la memoria colectiva. Tanto en la doble plaza de Robbiano3 como en la plaza mayor de Kalmar4, que responden al modelo tradicional de las plazas presididas por iglesias, la intervención se ciñe a un tema clásico, el plano del suelo, no para decorarlo con caprichosa formalidad, sino para que exprese, en un caso, los usos colectivos que pueden tener lugar en el mismo y, en el otro, el lenguaje de los guijarros que durante siglos han conformado el cuerpo y la imagen de toda la ciudad. Tanto en Kalmar como en la explanada de Smithfield de Dublín5, también una plaza clásica, la reconquista ha ido precedida por la expulsión del vehículo privado, operación de limpieza que no altera su configuración básica pero que las revela como huecos llenos de posibilidades para la celebración de actos comunitarios.

Tampoco resulta sorprendente hallar entre los resultados del Premio otros espacios abiertos que responden a arquetipos urbanos casi tan clásicos como la plaza. El paseo marítimo de Zadar6 y el de Benidorm7 han sido objeto de vigorosas transformaciones que juegan en favor de un sentido de urbanidad. El primero resuelve el encuentro entre la ciudad y el agua con una gradería que convoca a la multitud a disfrutar de la contemplación del mar y de la música que ella misma interpreta. El segundo despliega un juego de formas coloristas y sinuosas con la potencia suficiente para templar la efervescencia especulativa de los rascacielos que compiten por la fachada marítima y los civiliza con un abrazo unitario. En Rotterdam8 , eran pocos los peatones que pisaban la acera central de la avenida Westblaak hasta que fue dedicada al skateboarding y se convirtió en un atractivo lugar de encuentro que reúne a practicantes y espectadores. Sin ninguna transformación morfológica, las calles de Folkestone9 se han llenado de vivencias personales a través de la exposición pública de fotografías aportadas por sus habitantes.

Si bien todas estas intervenciones han introducido un sentido de urbanidad en preexistencias arquetípicas, hay otras que han partido de situaciones mucho más accidentales. La barrera geográfica interpuesta por un socavón o un desnivel, por ejemplo, puede motivar la construcción de un puente o una escalinata que, por encima de la función conectora, alcance significación monumental. Es el caso de los ascensores de Teruel10 , que tan pronto complementan la función de la escalinata del Paseo del Óvalo como su monumentalidad. Hay asimismo accidentes de origen menos natural. Son defectos e impurezas que la propia urbs genera en el transcurso de su permanente metamorfosis. A veces son huecos que esperan ser ocupados por nuevos usos cívicos. El parque de Reudnitz11 en Leipzig es fruto de la conquista ciudadana de los terrenos de una estación ferroviaria destruida durante la Segunda Guerra Mundial. El salón urbano de Tilla-Durieux en Berlín12 celebra la vacuidad de la franja generada por la obligada separación respecto al Muro, mientras ofrece un anhelado respiro a la masa recién edificada que lo rodea proporcionando a los berlineses una lúdica playa verde. Una brecha no edificable entre dos inmuebles fue aprovechada por los vecinos de un barrio de París13 para plantar un huerto urbano de gestión colectiva. El derribo de la fábrica textil de Can Mulà abrió en el casco antiguo de Mollet14 una gran explanada que brindó la insólita oportunidad de replantear el centro de una ciudad ya consolidada.

En otras ocasiones, sin embargo, los accidentes de la trama urbana no son huecos descubiertos que pueden reconvertirse con mayor o menor facilidad en espacios públicos arquetípicos, sino que son cuerpos extraños, presencias molestas que también ofrecen la oportunidad de ser asimiladas por la civitas. Entonces nos topamos con volúmenes edificados que podría resultar desconcertante considerar como espacios públicos. Pero no por el hecho de tener cubierta, incluso fachadas, dejan de estar plenamente cargados de un sentido de urbanidad, si se entiende que éste es autónomo de la forma. En Zaanstadt15 , la losa de la autopista que dividía en dos el centro de Koog aan de Zaan se convirtió en un gran porche cívico capaz de alojar las exigencias programáticas de los ciudadanos. En Berlín16 , la iniciativa Volkspalast neutralizó la carga simbólica del abandonado parlamento de la RDA para convertirlo temporalmente en un centro cultural experimental.

La preexistencia no es una condición necesaria para que un cuerpo edificado contenga espacio público. Si aceptamos la autonomía del concepto respecto a formas y tipologías, también un edificio de nueva planta puede estar impregnado del sentido de urbanidad. La construcción de una hilera de casetas para pescadores equipa un espigón portuario con una actividad muy arraigada en Cangas do Morrazo17 . La Torre del Homenaje de Huéscar18 restaura la doble función, como hito y como mirador, de una antigua torre de vigía. La primera función orienta a los habitantes dentro de la trama urbana y constituye un icono que rememora un pasado histórico común; la segunda regala un punto de vista panóptico desde el que la ciudad se reconoce y toma conciencia de sí misma. Con medios muy distintos pero con efectos similares, las cubiertas del Palacio de la Ópera de Oslo19 emergen suavemente de las aguas del puerto para ofrecer a los peatones que la transitan libremente un icónico lugar de encuentro y un atractivo mirador sobre la ciudad y el fiordo.

El palacio noruego demuestra que, con la ayuda de determinadas funciones públicas, la carga icónica de un solo objeto arquitectónico, aislado y compacto, puede ejercer una influencia dinamizadora sobre su contexto urbano. En Copenhague20 , la inserción de una contundente plataforma flotante permite que los ciudadanos disfruten de un baño salubre, accesible y seguro sin abandonar un canal portuario lleno de significado para su ciudad. A medio camino entre el espacio abierto y el edificio, la biblioteca al aire libre de Magdeburgo21 aprovecha las piezas prefabricadas de la fachada de un edificio derribado para conseguir una potente carga icónica y erigirse como el emblema de un futuro prometedor para el deprimido barrio de Salbke. En Innsbruck22 , un único edificio que contiene una serie de servicios comunitarios es capaz de fundar una potente centralidad en un tedioso polígono residencial que se caracteriza por la escasez de espacio público a pesar de la abundancia de suelo público. En Rotterdam23 , la inserción de un pequeño pabellón teatral activa programáticamente una plaza apagada.

Si el concepto de espacio público está definido por un sentido de urbanidad que lo independiza de formas y tipologías, también está libre de cualquier restricción de tamaño y escala. Los resultados del Premio reflejan la capacidad de algunas intervenciones de sobrepasar la escala de una plaza, un paseo, un parque o un edificio para abarcar todo un tejido urbano. En Espinho24 , una intervención holística fundamentada en la mejora del espacio urbano, la potenciación de los equipamientos públicos, la rehabilitación del patrimonio histórico y la recuperación de los recursos naturales, ha tenido efectos transcendentales en la mejora de la realidad física y social de un barrio segregado y deprimido. En la misma línea y siguiendo una estrategia coherente con la escala urbana, una serie de operaciones quirúrgicas puntuales refuerzan la cohesión física y social de Buenavista del Norte25.

Aparte de inyectar urbanidad en una urbs existente, las operaciones de escala urbana también pueden civilizar espacios aún no urbanizados. Las crecidas del río Gállego, en Zuera26 , del río Ter, en Gerona27 , y del río Besòs, en Barcelona28, generaban zonas no edificables que el tejido urbano no había sabido asimilar. La conversión de los tres cauces en parques fluviales mantiene y refuerza su carácter de espacios naturales, exteriores a la urbs. Pero, al mismo tiempo, los integra plenamente a la civitas de las ciudades adyacentes porque ofrece a sus habitantes la posibilidad inmediata de disfrutar de una tregua del bullicio urbano. En la misma línea, pero en una posición mucho más extrema, se halla el caso del vertedero de Begues29. Su remoto contexto natural hace difícil de entender que se le pueda considerar un espacio urbano. Sin embargo, aparte de su conversión en un parque público que genera energía y desempeña una importante función pedagógica, la razón de ser de esta infraestructura es inseparable de la realidad metropolitana que la originó y a la que dio servicio durante más de treinta años.

Todas estas intervenciones demuestran que el concepto de espacio público urbano trasciende la tipología, la escala y la situación del continente en el que tiene lugar. Si no siempre son evidentes su condición de espacio y su condición de urbano, tampoco lo es su titularidad pública. La acción del Estado, de la cosa pública, se distingue por su capacidad de inyectar urbanidad en promociones de alto coste y de gran envergadura como las de Mollet, Espinho, Oslo o Benidorm. Otras veces, no obstante, la sociedad civil se ve obligada a emanciparse de la protección vertical del Estado, ante su negligencia. Ello queda especialmente reflejado en casos como los del Volkstpalast de Berlín, la biblioteca de Magdeburgo o los huertos de Leipzig y París. Su existencia no culmina en la construcción física de un objeto diseñado, sino que se desarrolla continuadamente en una producción social, cultural y política. Aquí, los ciudadanos toman la iniciativa de la promoción, participan en la concepción, colaboran en la construcción o, incluso, controlan el uso y la gestión. En estas situaciones queda especialmente reflejado el sentido de urbanidad, de capacidad de convivencia, que implica la noción de espacio público. Y, para sorpresa del flâneur, este sentido constituye su única condición suficiente y necesaria.

1Barking Town Square [Londres, Reino Unido, 2008]. Nueva plaza mayor en el distrito suburbano de Barking. Primer Premio del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2008.

2Plac Bohaterów Getta [Cracovia, Polonia, 2005]. Remodelación de una plaza en memoria de las víctimas del gueto de Cracovia. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2006.

3Piazza Nera Piazza Bianca [Robbiano, Italia, 2005]. Remodelación del espacio de delante de dos iglesias en el casco antiguo de Robbiano. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2006.

4Stortorget [Kalmar, Suecia, 2003]. Renovación del pavimento de la plaza de la catedral. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2004.

5Smithfield Public Space [Dublín, Irlanda, 2000]. Nuevo espacio en la explanada de Smithfield. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2000.

6Morske orgulje [Zadar, Croacia, 2005]. Órgano marino en el nuevo paseo marítimo de la península de Zadar. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2006.

7Paseo Marítimo de la Playa Poniente [Benidorm, España, 2009]. La compleja franja de transición entre la ciudad y la playa despliega un repertorio colorista de formas sinuosas con fuerza suficiente para ordenar la fachada marítima y otorgarle un carácter unitario. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2010.

8Westblaak Skatepark [Rotterdam, Países Bajos, 2001]. Nuevo parque público en el espacio central de la avenida Westblaak. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2002.

9Other People’s Photographs [Folkestone, Reino Unido, 2008]. Intervención artística que recoge la memoria colectiva a través de la exposición de fotografías personales tomadas en el espacio público. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2008.

10Remodelación del Paseo del Óvalo, la Escalinata y su entorno [Teruel, España, 2003]. Construcción de un nuevo sistema de ascensores cerca de la escalinata de Teruel. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2004.

11Stadtteilpark Reudnitz [Leipzig, Alemania, 2002]. Nuevo parque urbano en los terrenos de la antigua estación ferroviaria de Eilenburg y reordenación vial de su entorno. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2002.

12Tilla-Durieux-Park [Berlín, Alemania, 2003]. Creación de un nuevo parque cerca de la Potsdamer Platz. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2004.

13Passage 56 / espace culturel écologique [París, Francia, 2009]. La iniciativa popular ha transformado un pasaje abandonado de la calle Saint Blaise en un huerto ecológico de gestión colectiva. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2010.

14Centre Multifuncional de Can Mulà [Mollet del Vallès, España, 2000]. Nuevo centro urbano formado por el mercado municipal, la sede del Ayuntamiento y varios edificios residenciales que rodean un espacio público central. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2000.

15A8ernA [Zaanstadt, Países Bajos, 2005]. Ordenación del espacio cubierto por la autopista A8, en el centro histórico de Koog aan de Zaan. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2006.

16ZwischenPalastNutzung/Volkspalast [Berlín, Alemania, 2005]. Reconversión temporal del Palast der Republik en un centro cultural multifuncional. Premio Especial del Jurado del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2006.

17Casetas de pescadores en el puerto [Cangas do Morrazo, España, 2008]. Una hilera de casetas para pescadores dinamiza un espigón del puerto con una actividad arraigada al lugar y atractiva a los ojos de los paseantes. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2010.

18Torre del Homenaje [Huéscar, España, 2007]. Nuevo mirador público sobre los restos de una antigua torre medieval de vigía. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2008.

19Den Norske Opera & Ballett [Oslo, Noruega, 2008]. La cubierta del palacio emerge suavemente de las aguas del puerto de Bjørvika para ofrecer a los peatones un espléndido punto de vista sobre la ciudad y el fiordo. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2010.

20Havnebadet [Copenhague, Dinamarca, 2003]. Nuevos baños públicos en el puerto del Gran Canal, en el barrio de Islands Brygge. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2004.

21Open-Air-Library [Magdeburgo, Alemania, 2009]. Los vecinos de un barrio socialmente deprimido se han organizado para reunir y compartir libros en una biblioteca abierta que han construido, tras un proceso participativo, con las piezas prefabricadas de un edificio derribado. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2010.

22centrum.odorf [Innsbruck, Austria, 2006]. Nueva plaza y nuevo edificio multifuncional a caballo entre los dos polígonos residenciales de las villas olímpicas de Innsbruck. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2008.

23Urban Activators: theater podium & brug Grotekerkplein [Rotterdam, Países Bajos, 2009]. La inserción de un pabellón teatral dinamiza programáticamente la antigua plaza mayor y articula su relación con el canal de Delftsevaart. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2010.

24Programa de Reabilitação Urbana da Marinha de Silvalde [Espinho, Portugal, 2002]. Plan de mejora urbana en el barrio de la marina de Espinho; ordenación integral del espacio público, rehabilitación de edificios y mejora medioambiental en el frente litoral. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2002.

25Tenerife Verde, Lote 9 [Buenavista del Norte, España, 2002]. Dinamización del tejido urbano a través de la superposición de una red nodal formada por cuatro espacios públicos conectados entre sí por un sistema de itinerarios para peatones. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2004.

26Recuperación del Cauce y Riberas del Río Gállego [Zuera, España, 2001]. Nuevo parque y paseos fluviales en Zuera, mejora medioambiental y ordenación urbana. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2002.

27Parc del Ter Central [Girona, España, 1999]. Nuevo parque metropolitano en el ámbito central del río Ter. Recuperación medioambiental y nueva accesibilidad al espacio fluvial. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2000.

28Recuperació mediambiental del tram final del llit del riu Besòs [Barcelona, España, 2000]. Nuevo parque y paseo fluvial en el Área Metropolitana de Barcelona. Mención Especial del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2002.

29Restauració paisatgística del dipòsit controlat de la Vall d’en Joan [Begues, España, 2003]. Clausura y recuperación como parque público del vertedero de residuos del Área Metropolitana de Barcelona. Premio Ex Æquo del Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2004.